Carabineros moja con agua tóxica a alrededor de 40 niños de una escuela básica

La agresión que tuvo lugar en Temuco se suma al gaseo de una sala cuna ocurrida la semana pasada.

Unos 37 alumnos de tercero básico del Colegio Metodista de Temuco fueron afectados por un chorro del carro lanza agua de Fuerzas Especiales (FFEE) de Carabineros, luego de que este golpeara la ventana de la sala en la que estaban los menores de edad, según consigna Radio Bío Bío.

Cabe recordar que FFEE agrega al agua del llamado “guanaco” sustancias químicas que terminan por afectar la respiración y la piel de quienes reciben el impacto de los chorros.

El grave hecho ocurrió el pasado martes en momentos en que los policías reprimían una marcha de profesores y estudiantes universitarios que se realizaba en la ciudad sureña.

Junto con mojar y asustar a los estudiantes que se encontraban en el segundo piso del establecimiento -quienes debieron resguardarse bajo sus mesas-, Carabineros afectó igualmente con su acción el mobiliario y computadores del Colegio Metodista de Temuco.

Foto solo de referencia

El director del recinto, Santiago Valenzuela, además de realizar un llamado a Carabineros para que revise sus protocolos, informó que el recinto ya interpuso acciones legales ante la Fiscalía por lo ocurrido.

Gaseo a una sala cuna

Cabe recordar que el pasado jueves fue denunciado otro brutal accionar de Fuerzas Especiales, luego de que éstos lanzaran una bomba lacrimógena que terminó por intoxicar a al menos 15 niños de la sala cuna Renacer, ubicada en la esquina de la calle Cienfuegos con el pasaje Vicente Huidobro, en Santiago.

A los chicos afectados se les debió realizar un lavado ocular y de rostro, tras recibir el tóxico gas de la bomba lanzada por la policía.

Lo ocurrido en el colegio de Temuco recordó también un grave episodio de violencia protagonizado por Carabineros en la Quinta Región a fines de noviembre pasado. Un chorro del carro lanza aguas impactó una mampara de ingreso a la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaíso, cayendo los restos del ventanal de lleno sobre el hombro y una de las manos de una alumna.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *