Marcela Cubillos es perfectamente eficiente.

Marcela Cubillos está en el gobierno con un objetivo: destruir la educación pública y defender los intereses de su clase. ¿Es ineficiente? No. Lo está haciendo muy bien. Una de las mayores referentes de la UDI, Margaret Thatcher, lo dijo: “La sociedad no existe, solo existen los individuos. Solo son pobres los que quieren serlo”.

Marcela Cubillos es hija de un ministro de la dictadura y nieta de un regidor por Viña Del Mar. Marcela Cubillos estudió en el colegio Los Andes, un colegio Opus Dei ubicado en Vitacura, cuya cuota de incorporación asciende las 90 UF y cuya colegiatura es de 177,4 UF anuales, o sea, casi cinco millones de pesos. 

Marcela Cubillos cursó sus estudios superiores en la Universidad Católica, donde conoció y admiró a Jaime Guzmán, haciéndose niña símbolo de la UDI y la campaña del Sí. Luego fue elegida diputada por Ñuñoa y Providencia. Su legado tras ocho años en el congreso fue ausentarse al 66 % de las sesiones de la Comisión de Medio Ambiente, de la cual formaba parte. También, votar en contra de la modificación al decreto con fuerza de la ley Nº 340, sobre concesiones marítimas, que tenía como fin establecer la obligación de los concesionarios de preservar el medio ambiente marítimo y acuático libre de contaminación. Su legado más notable, sin embargo, fue votar contra la ley de divorcio en el 2004, siendo que pocos años después ella misma se divorciaría y se volvería a casar. 

Marcela Cubillos está en el gobierno con un objetivo: destruir la educación pública y defender los intereses de su clase. ¿Es ineficiente? No. Lo está haciendo muy bien. Una de las mayores referentes de la UDI, Margaret Thatcher, lo dijo: “La sociedad no existe, solo existen los individuos. Solo son pobres los que quieren serlo”.

A esta gente le estamos pidiendo que resuelvan problemas sociales? Le estamos pidiendo a la Cubillos que se ponga en los zapatos de los profesores jubilados que venden parche curitas, de las profesoras que quieren un sueldo y condiciones dignas, de niños que van a colegios desfinanciados en sectores vulnerables?  Es como pedirle a un lobo que ayude a las ovejas. 

Recordemos cómo la increpó Rodrigo Salinas Corona: “Yo fui profesor de dos de sus hijos, ministra. Grandes muchachos, con opinión, valores, ideas… pero no con muy buenas notas. Ellos no habrían podido ingresar a un colegio público de ‘excelencia’ según su criterio. La admisión es discriminación. Las notas no lo son todo”. 

Pero a Cubillos, nada de esto la toca. Sus hijos no van a una escuela municipal, y Cubillos trabaja para que nadie de su descendencia jamás tenga que hacerlo. No para que los niños de Chile tengan mejor educación. Para que los suyos, y los de sus amigos, y los de su clase, conserven sus privilegios. No, Marcela Cubillos no es ineficiente. Solo nos lo parece, porque sus intereses están tan lejos de los nuestros.
#fueracubillos.

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